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Fernando Nahmijas

Fernando comienza a bailar tango en el año 1996, dando sus primeros pasos en el escenario. Como campeón de los Torneos Juveniles Bonaerenses a la edad de 17 años, viajó a Italia por primera vez, representando al tango joven argentino. Posteriormente comienza a profundizar en el tango de pista.

Sus principales maestros han sido Walter Gómez, Jesús Velásquez y Dina Martínez, recibiendo también una gran influencia de otros renombrados maestros como Mariano ¨Chicho” Frumboli, Gustavo Naviera, Julio Balmaceda y Corina de la Rosa, Natacha Poberaj y Luciana Valle, entre otros.

Valeria Laura Cuenca

Valeria, con 16 años y una firme base en ballet clásico, llega al tango en el ‘ 94,  de la mano de Dina Martinez, su mentora y principal influencia. A partir de ese momento y hasta el día de hoy, se ha dedicado apasionadamente a la investigación y enseñanza del tango.

Maestros como Gustavo Naviera, Fabián Salas, Mariano “Chico” Frumboli, Graciela González,  Gabriel Angió y Natalia Games, entre otros, han moldeado su baile, permitiéndole desarrollar un estilo personal, fresco y dinámico. 


Nacidos en Buenos Aires y tras una larga trayectoria individual, Fernando y Valeria deciden unir sus caminos. Es así como en el año 2003 comienzan a bailar juntos, fusionando de esta forma el tango escénico y el milonguero, desarrollando un estilo propio, elegante, pícaro y sensual.

Con el objetivo de dar a conocer esta danza que tanto los conmueve, en el año 2004 viajaron a Europa y se radicaron en España. A partir de ese momento y hasta la actualidad se dedican de lleno al desarrollo y promoción del tango, principalmente a través de la enseñanza, dando cursos regulares en Madrid (donde residen) y participando en festivales y workshops, en el resto de España y Europa. En su veta escénica,  han formado parte de diversos espectáculos ( “Tango de los pies al corazón”, “Buenos Aires, el tango y el vino”, “Dunas de Baires”, “Conceptango”, “Un placer”), y  acompañado a reconocidas orquestas (“Fervor de Buenos Aires”, “Tango Quatro”, “Ensamble Nuevo Tango”, “Narcotango”)

Pero, no sólo conciben el tango como una bella música, una bella danza, sino también como un espacio social. Para fomentar esta faceta fundamental del tango han organizado, a lo largo de todos estos años, temporadas de milongas (“La Madrugada”, “Milonga del Puente”, “La Milonga del Calderón”) prácticas y encuentros de aficionados. Dado que el tango danza es un arte en movimiento, que evoluciona día a día, Fernando y Valeria viajan con regularidad a Buenos Aires, donde continúan investigando y perfeccionando su técnica.